miércoles, 14 de mayo de 2014

Seminario "El saber del psicoanalista", Jacques Lacan






“Lo difícil es la relación del psicoanalista con el saber, no con lo que yo digo, ya que en el conjunto, no se sabe lo que digo.

Eso no significa que de lo que digo, nada se sepa, pero se tiene horror de lo que se sabe al respecto.”  

  ( El Seminario, Libro 19 “…o peor”, Editorial Paidós, pág. 189 )


Horror al Saber: ¿acaso los psicoanalistas estaríamos exentos de esa posición existencial?
A fines de 1971, poco antes de comenzar a dictar el Seminario 19, “…ou pire”, Jacques Lacan es invitado a brindar unas charlas a los residentes de psiquiatría  del Hospital Sainte-Anne.

El título elegido por Lacan fue “El saber del psicoanalista”, pero al momento de su publicación, Jacques- Alain Miller decidió cambiarlo por “Je parle aux murs” (en castellano ,“Hablo a las paredes,  Edit. Paidós) y reducirlo a las tres  primeras charlas – de un total de siete.

El curioso motivo de esta supresión disruptiva que literalmente disuelve el seminario dictado por Lacan, es explicado por J.A. Miller en la “Nota sobre el texto” que presenta la publicación:
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                 -  Las tres primeras charlas “desviarían la atención” de los temas que se discutían en el Seminario “…ou pire”; es por ello que se presentan por separado, en un mismo volumen. Las restantes, en orden cronológico, aparecen en el marco del Seminario.
-                - Significativamente, nada se dice sobre el cambio de título.

Las preguntas brotan, entonces, inevitables: ¿de qué camino recto “desviarían la atención”?
¿cuáles serían los temas discutidos en el Seminario “…ou pire” que habría que resguardar de la influencia desviante de las tres primeras charlas en Sainte-Anne?
¿a qué éste interés por proteger al lector?
¿acaso es el retorno de la Pastoral psicoanalítica?

En la segunda de las charlas, fechada el 2 de diciembre de 1971, Lacan aclara el peso que él mismo le da a esos encuentros en Sainte-Anne:

“Lo que hago con Uds. esta noche evidentemente no es lo que me propuse dar este año como paso siguiente de mi seminario. Será, como la última vez, una charla.
Todos saben, aunque muchos lo ignoren, de la insistencia que pongo en las entrevistas preliminares al análisis, ante aquellos que me piden consejo. No hay entrada posible en análisis sin entrevistas preliminares.
Esto acerca la relación que existe entre esas entrevistas preliminares y lo que voy a decirles este año en mi Seminario.”


Para Lacan, lejos de “desviar la atención”, las tres primeras charlas en Sainte-Anne tendrían el lugar de las entrevistas preliminares al seminario, que daría comienzo el 8 de diciembre de 1971.


Por otro lado, respecto de la supresión silenciosa del título original ¿qué interpretación elegirá el lector?

¿Se inclinará por suponer que se trata de un ejemplo del conocido comentario de Lacan en el Seminario 11, “Los cuatro conceptos fundamentales del psicoanálisis” acerca del funcionamiento de la censura?

¿o preferirá el lector, más indulgente, interpretar que la sustitución del nombre elegido por Lacan sería homólogo al gesto del artista menor que, tomando alguna obra de un autor reconocido, se decide a pintar su propia versión a la manera de “variaciones de un mismo tema” incluyendo su impronta en el modelo original, pero al precio de instaurar un nuevo nombre de autor?

Muchas serán las posibilidades de lectura de esta sorprendente “liquidación” del seminario “El saber del psicoanalista”: aún la posición del alma bella.

Para finalizar, recordemos una vez más esta profecía que emitía Lacan en la conferencia “Mi enseñanza” ( pág. 83, Editorial Paidós) :


“Lo que enseño terminará entrando en el consumo corriente. Habrá personas que se aplicarán a ello, que lo harán circular, aunque no será lo mismo, por supuesto, ya que estará un poquito reducido…”